La alimentación de los compañeros de trabajo influye al elegir comidas

alimentación de los compañeros

Los patrones nutricionales de los individuos pueden ser moldeados incluso por factores de conocidos casuales, como la alimentación de los compañeros de trabajo. Eso se desprende al menos de un estudio reciente del Hospital General de Massachusetts (Estados Unidos). En el estudio, los investigadores analizaron a unos 6.000 colegas laborales, que frecuentaban las siete cafeterías del complejo sanitario, durante un período de dos años.

¿Por qué las personas que están conectadas socialmente eligen alimentos similares? El comportamiento nutricional está marcado por numerosos factores, como el ambiente, la motivación, el tamaño del alimento o del envase o las personas que conforman nuestro entorno social más cercano. Como la alimentación de los compañeros de trabajo.

El modo en que cada persona se alimenta está condicionado por infinidad de circunstancias. Así, a partir de un reciente estudio estadounidense en el Hospital General de Massachusetts, se descubrió que los patrones alimentarios de los individuos pueden ser moldeados incluso por conocidos casuales.

La alimentación de los compañeros

Una evidencia que corrobora varios estudios observacionales que muestran la influencia de los vínculos sociales de las personas en el aumento de peso, el consumo de alcohol y el comportamiento alimentario. Los investigadores concluyeron que los alimentos que se compran en la cafetería de la oficina no siempre se eligen para satisfacer un antojo o un gusto individual por un alimento concreto.

Cuando los compañeros de trabajo comen juntos, es más probable que se seleccionen alimentos tan saludables, o no, como los de las bandejas de los compañeros. En el estudio, los investigadores analizaron a unos 6.000 compañeros de trabajo que frecuentaban las siete cafeterías del General de Massachusetts durante un período de dos años.

El equipo pudo considerar a personas de diversas edades y estatus socioeconómico en un entorno real; al no utilizar un entorno altamente controlado, como un comedor en una universidad, por ejemplo, que ha sido el foco de muchos estudios anteriores.

Etiquetado de “semáforo”

La mayoría de cafeterías emplean un sistema de etiquetado de “semáforo” que clasifica los alimentos y bebidas que venden como verde (saludable), amarillo (menos saludable) y rojo (no saludable). Esto, y el sistema de pago digital del hospital basado en tarjetas de identificación del personal, permitió a los investigadores realizar un seguimiento de la salubridad de las selecciones de cada empleado a lo largo del tiempo.


alimentación de los compañeros

Los sellos de tiempo en las facturas de compras también ayudaron al equipo a inferir sobre las relaciones sociales de los empleados al analizar quiénes tendían a comer en la misma cafetería a la misma hora del día y realizaban compras de alimentos en breve sucesión. «Dos personas que realizan compras con dos minutos de diferencia entre sí, por ejemplo, tienen más probabilidades de conocerse que las que realizan compras con 30 minutos de diferencia», explicó el experto en salud pública Douglas Levy del Hospital General de Massachusetts.

Una vez que establecieron su modelo de las relaciones sociales del personal del hospital, el equipo lo validó frente a encuestas de más de 1.000 empleados, a cada uno de los cuales se le pidió que confirmara los nombres de sus compañeros habituales para comer.

Después de analizar unos tres millones de parejas de empleados que compran juntos en la cafetería, el equipo de investigación concluyó que las compras de alimentos de personas que estaban conectadas socialmente entre sí eran consistentemente más parecidas que diferentes. Asimismo, encontraron que el tamaño del efecto fue un poco más fuerte para los alimentos saludables que para los no saludables. 

¿Influyen las redes sociales?

Un componente clave de la investigación era determinar si las redes sociales influyen realmente en el comportamiento alimentario, o si las personas con estilos de vida y preferencias alimentarias similares tienen más probabilidades de hacerse amigos y comer juntos, un fenómeno conocido como homofilia. «Las personas tienden a reflejar las elecciones de alimentos de otros en sus círculos sociales, lo que puede explicar una forma en que la obesidad se propaga a través de las relaciones sociales», dijo el doctor Levy. 

Es más probable, cuando los compañeros de trabajo comen juntos, que se seleccionen alimentos tan saludables, o no, como los de las bandejas de los compañeros. Los investigadores dijeron que los hallazgos podrían ayudar a diseñar nuevas intervenciones de salud pública en cafeterías y lugares de trabajo para fomentar opciones más saludables para el almuerzo.

Si tus hábitos alimenticios influyen en la manera en la que comen tus compañeros de trabajo, aunque sea un poco, cambiar tus elecciones de alimentos para mejorar también podría beneficiar a tus colegas laborales. «A medida que salimos de la pandemia y volvemos al trabajo físicamente, tenemos la oportunidad de comer juntos de una manera más saludable que antes», concluye el sociólogo Mark Pachucki de la Universidad de Massachusetts en Amherst.